La importancia de las emociones

La importancia de las emociones

Todos sentimos emociones, todos nos emocionamos pero ¿qué es una emoción? Sin emociones la vida sería afectivamente gris, plana, no seríamos capaces de responder efectivamente ante situaciones de emergencia, seríamos incapaces de hacer multitud de actividades imprescindibles para la vida adaptativa, especialmente tendríamos serias dificultadas para tomar decisiones personales, sociales e incluso éticas. A pesar de haber sido tildadas como la parte “irracional” del ser humano, una vida sin emociones sería causa importante de comportamientos irracionales.

Para elegir entre varias opciones (situación cotidiana para el ser humano), por ejemplo si tuviéramos que decidir con quién y dónde pasar nuestras vacaciones, las emociones nos permiten descartar de forma rápida aquello que no nos gusta, que no nos atrae haciendo que nuestras preferencias emocionales conviertan a esta decisión en una tarea relativamente sencilla. Sin emociones, sin preferencias, sin recuerdos emocionales, sin un criterio emocional que nos redujera drásticamente las alternativas, esta elección se convertiría en una tarea interminable de análisis de pros y contras. La emoción puede convertirse en una amiga que nos ayuda a guiarnos en nuestro día a día, aconsejándonos en la elección de las actividades más “racionales”.

Sentimos emociones constantemente, somos conscientes de ello y sabemos que actuamos en consecuencia. Es un proceso accesible y fácil de comprender de forma intuitiva, pero que a la psicología le ha costado más de cien años de estudio empezar a entenderla científicamente, diseccionar sus distintos elementos y sobre todo determinar sus mecanismos de acción y regulación. De hecho, es mucho aún lo que queda por investigar.

Para la Psicología, la emoción es el concepto que sirve para describir y explicar los efectos producidos por un proceso que conlleva muchos elementos y momentos: analizar las situaciones que resultan significativas; interpretar dichas situaciones en función de la historia personal; la expresión de las emociones, su comunicación; la preparación para la acción, la movilización de la conducta; y la activación fisiológica que conlleva.

abc ellis

¿Como se relacionan las emociones con nuestro cuerpo?

Las reacciones emocionales, como la ansiedad, la ira, o la tristeza, presentan correlatos fisiológicos que son el resultado de complejos mecanismos, que bajo la influencia del sistema nervioso afectan a las secreciones glandulares, los órganos y tejidos, los músculos y la sangre. Son imnumerables los estudios que muestran la relación entre factores emocionales y trastornos tales como los de tipo cardiovascular, digestivos e incluso los derivados de un mal funcionamiento del sistema inmunológico, como el cáncer. El mejor campo de estudio de esta relación ha sido, y sigue siendo, el de los denominados clásicamente trastornos psicosomáticos, o desde una conceptualización más reciente, trastornos psicofisiológicos. Los trastornos psicofisiológicos han sido definidos tradicionalmente como aquellos que presentan una clara evidencia de enfermedad orgánica, a la vez que una proporción significativa de sus determinantes son de índole psicológica. Nos encontramos, por tanto, ante trastornos caracterizados por la existencia de síntomas físicos o disfunciones en varios órganos del cuerpo, estrechamente relacionados con factores psicológicos (Miguel-Tobal, y Casado, 1994).

En España los trastornos cardiovasculares son la primera causa de muerte, tanto para hombres (31,6%) como para mujeres (31,9%), seguidos por el cáncer (30,6% para hombres y 24,4% para mujeres) y a considerable distancia, por las enfermedades respiratorias (11,8% para hombres y 8,0% para las mujeres) (Ministerio de Sanidad y Consumo 2001).
Entre los trastornos cardiovasculares, la hipertensión y el trastorno arterocoronario (y su patología claramente relacionada, el infarto de miocardio) han recibido especial atención desde la psicología de la salud, debido a que ambos trastornos contribuyen de forma destacada al fallo cardíaco, y a que las variables emocionales como la ansiedad y la ira están fuertemente relacionadas con su origen y exacerbación

Desde el centro ABC compartimos esta visión y consideramos las emociones como determinantes en el estado de salud y bienestar psicológico de nuestros pacientes

Fuente: Casado Morales, M.I. y Miguel Tobal, J.J. (2011). Emoción. En Anibal Puente Ferreras: Psicología Contemporánea básica y aplicada. Madrid, Ed. Pirámide

Veamos un video que explica de manera clara y amena cómo afectan las emociones y la ansiedad a nuestro cuerpo